Archive for julio 2nd, 2012

EXISTO COMO SOY

Existo como soy, con eso basta, Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho, Lo mismo que si todos y uno a uno lo saben, Si llego a mi destino, ya sea hoy ya sea dentro de millones de años, Puedo aceptarlo ahora o seguir aguardando, con igual alegría. La base donde apoyo mis pies es de granito, Me rio cuando dicen que puede disolverse, Porque conozco lo que dura el tiempo. Walt Whitman

HABLA DIRECTAMENTE AL CORAZON

Habla directamente al corazón. Proverbio Africano

AFRICA

Cada hombre deja sus huellas.

Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.

El carcelero es un prisionero más.

El día nunca retrocede de nuevo.

pROVERBIOS aFRICANOS

La Ira y la Codicia

Cuento sufi

Una vez, el sultán iba cabalgando por las calles de Estambul, rodeado de cortesanos y soldados. Todos los habitantes de la ciudad habían salido de sus casas para verle y al pasar todo el mundo le hacía una reverencia. Todos, excepto un derviche harapiento.
El sultán detuvo la procesión e hizo que trajeran al derviche ante él. Exigió saber por qué no se había inclinado como los demás.

El derviche contestó: “Toda esa gente se inclinan ante tí porque todos ellos anhelan lo que tú tienes -dinero, poder, posición social- Gracias a Dios esas cosas ya no significan nada para mí. Así que, ¿por qué habría de inclinarme ante ti, si tengo dos esclavos que son tus señores?”.

La muchedumbre contuvo la respiración y el sultán enrojeció de cólera. “¿Qué quieres decir?” – gritó.

“Mis dos esclavos son la ira y la codicia, tus maestros” – dijo el derviche con calma, mirando al sultán a los ojos.

Dándose cuenta de que lo que había escuchado era cierto, el sultán se inclinó ante el sufi.

EL APRENDIZ DE SUFI

El aprendiz de Sufí

(poema en prosa)

Cómo un pequeño pez dorado desde su pecera de cristal,
ve que hay formas fuera,
pero no puede distinguir esas formas con claridad.
Percibe que hay algo, ahí, al otro lado,
pero deformado.
Puede ver la luz,
pero no iluminarse.
Percibe que existe una realidad que no puede alcanzar.
No puede hacer otra cosa que abandonarse,
y permanecer cautivo en la esfera de cristal.
Continuar nadando en la confusión,
y agradecer a Dios su sustento y cercanía.